San Ballantine’s

Celebrando el bonito día de hoy, queremos aconsejaros lo mejor para vosotros y vuestras parejas, para que quedéis como unos Cary Grant de la vida, o como si fuérais la de Embrujada, serie aparentemente sexista pero donde la figura del marido es, claramente, la de un gilipollas. La idea no es nuestra, es de los nórdicos, no de los edredones, sino de los finlandeses, que son gente con mucho mundo interior, y nos parece una oferta de ocio sin igual.

La “Wife Carrying Race”, es decir, la “Carrera para llevar esposas a cuestas”, más o menos, es ya una tradición y, si ganas, obtienes el peso de tu esposa en cerveza. Está considerado deporte extremo por motivos obvios, sobre todo para la mujer que va colgada como si fuera un saco. El recorrido es de unos 300 metros pero tienen que atravesar zonas a lo Humor Amarillo, incluyendo un foso con agua donde o tu marido es Sabonis o tragas más agua que en un día de resaca. Las reglas, entre otras, incluyen que realmente sea tu mujer y no una prostituta a la que hayas pagado para la ocasión, por ejemplo.

Además también es requisito que pese mínimo 108 libras (unos 50 kilos) y sólo los maridos pueden cargar a sus esposas, nada de parejas homosexuales o invertidas (mujeres que llevan a sus maridos, graciosos).

El campeonato del mundo se celebra en la ciudad finesa de Sonkajärven, a ver si tienes huevos a escribir eso en el gps, y parece que hasta Dennis Rodman ha participado en la prueba. Esto hace que el evento ya tenga un carácter cultural de alto nivel, como si hubiera participado Sara Mago.

Finlandia también tiene otros deportes interesantes como el lanzamiento de móvil o el suicidio en grupo.

No os perdáis nuestra próxima noticia absurda. Por favor.

Hannover


Seguimos con nuestras prácticas recomendaciones de regalos navideños. Como evidentemente os vais a dar al consumismo, aunque sea propio ya que no os quiere nadie, mejor tener un poco de estilo al regalar.

Nos hemos encontrado con un libro de recetas para la resaca. Suponiendo que te puedas arrastrar a la cocina para hacer algo después de una noche de garrafón on the rocks, aquí tienes la oportunidad de dejar aparcado el ibuprofeno. ‘The Hungover (Hungoevr) cookbook‘ habla de cocina, tiene juegos para comprobar si aún continúas bebido y no te has dado cuenta ,y además, te ayuda a catalogar tu resaca, véase:

– La brújula rota. Síntomas: confusión, miedo, asco.

La máquina de coser. Síntomas: como si te apuñalaran la cabeza.

– El cometa. Síntomas: te sientes dentro de una mezcla indefinida de gases, hielo…. pero no te encuentras mal del todo. Es como si estuvieras desconectado del mundo en general pero con las funciones básicas del organismo activadas. Ahí, haciendo la fotosíntesis.

– El atómico. Síntomas: como si te hubieran sacudido por dentro y se te hubieran salido las entrañas dejándote medio vacío.

La hormigonera. Síntomas: tu sistema digestivo ha dado varias vueltas sobre sí mismo, se ha hecho cinco nudos marineros y ahora, además, se dedica a dar vueltas en las cavidades varias de tu cuerpo.

El baile del gremlin. Síntomas: el más temido. También conocido como “Apocalypse now”. No puedes ni comer. Te quedarías diez días en la cama si no fuera porque tampoco estás bien en ella. Fotofobia. Mundofobia. Arzobispofobia.

Nosotros añadiríamos algunos estados:

–  Panic on the streets of London. Síntomas: hay un hombre o una mujer en tu cama y no sabes cómo ha terminado ahí, ya que no recuerdas nada. Eso sí, tiene más pelo que espalda.

–  Panic on the streets of Birmingham. Síntomas: el mismo hombre peludo del caso anterior está en tu cama, solo que tú también eres un hombre y no eres monosexual.

Si no sabes inglés no lo compres, porque va a ser contraproducente, te va a dejar peor intentar leerlo. Y no vas a ser más listo cuando lo acabes, ya lo hemos intentando nosotros.  Lo bueno es que cuesta 8 dólares, un precio la mar de apañado para que puedas ahorrar y volver a drogarte a muerte. ¿A que ya no dice la mar de apañado ni vuestra abuela? Pues nosotros sí, somos oldies not goldies.

Donuts rellenos

Esta receta tan compleja que a continuación vamos a detallaros está especialmente indicada para los días de resaca. Su elaboración en días de no resaca conllevaría unos daños psicológicos que no queremos ni pensar. Nosotros somos buena muestra de ello. En realidad no nos hemos parado a pensarlos.

Ingredientes:

– 2 donuts, de los amarillos. Si encuentras Dupis hazlo con ellos, en plan nostálgico.

– Una tableta de chocolate con leche. Del que has comido siempre, vamos.

– Una botella de whisky que te habrás bebido la noche anterior, porque esta receta requiere preparación previa.

– Un grifo.

Malamente vas hasta la cocina, metes la boca en el grifo y te bebes dos o tres litros de agua para que te empiece a funcionar el tracto digestivo. Reptas hasta el sofá y pones el Encantador de Perros, porque los fines de semana tienes un 90% de probabilidades de encontrártelo sea cual sea la hora a la que enciendas la TV.  Mientras tratas de averiguar mentalmente el dinero que te gastaste anoche, coges un donuts del paquete de 6 (8, si es de oferta). Abres la tableta de chocolate y coges una onza. La incrustas en el donuts hasta que desaparece. Coges otra y haces lo mismo. Y otra, hasta que dejas el donuts lleno de sorpresas.

Después te comes el invento sin ningún tipo de remordimiento, porque trabajaste tan duro anoche que necesitas recuperar energías. Cuando termines haces lo mismo con los otros donuts y te chupas los dedos. Se los acercas al perro para que los chupe él también. Aún así seguirás teniendolos pegajosos, así que te los limpias en la camiseta. Ahora te dejas caer hacia un lado y te duermes un ratito.

Precio para 1 persona: 3 euros

Tiempo de preparación: En las condiciones que estás, parecerán 10 minutos pero habrán pasado 2 horas.

Dificultad: mínima, hasta la duquesa de Alba podría desayunarlo.