Riñones al Xerez

El mundo de la cocina es tan amplio como maravilloso, y en NME no descartamos ningún tipo de alimento ni receta para nuestra sección “Con las Manos en la Grasa”, porque somos muy respetuosos con los estómagos ajenos. Así que hoy venimos con una receta totalmente novedosa:

En Mourmansk, Rusia, una ciudad cercana a San Petersburgos (algún día hablaremos del Burguis Power y las franquicias burgalesas alrededor del mundo, como Edimburgos o Estrasburgos),  la policía ha detenido a un joven de 21 años que se ha comido a otro. Así. La noticia suena tan veraz como la de la autoestopista que desaparece en las curvas, pero no nos vamos a ir de interrail para corroborarlo, la verdad.

Este muchacho contactó con otro tipo a través de una página web de encuentros homosexuales, lo que demuestra lo peligrosa que es la red. Invitó a su conquista, de 31 años, a casa, a cenar, claro. Una vez allí no se sabe muy bien cómo le mató, si envenenado o a poniéndole un maratón de ‘Jara y Sedal‘, pero lo que sí quedó claro es que al asesino le gusta la cocina. Después de matarlo, le troceó y cocinó de diferentes formas: hizo filetes, hamburguesas, salchichas, un cocido y croquetas con las sobras del cocido, como es tradición en Madrid y la región central de la antigua URSS. Estuvo cocinando durante toda la semana, y hasta llegó a colgar videos de cómo hacía las hamburguesas por la world wide web. Hemos tenido acceso a ellos pero no vamos a colgarlos, ya que eran unas recetas al Pedro Ximénez buenísimas y no queremos que nos las copien. Y además teniendo en cuenta que no sabemos distinguir un conejo de un gato ¿cómo sabemos que lo que sale cocinando en los vídeos no es un pavo?

Según la policía rusa, que tiene menos credibilidad que Milli Vanilli, el chef lo único que quería era comerse a su víctima, y parece que podría haber cocinado previamente a otras diez personas. Debe tener el congelador a tope.

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London in Fallas

En una maniobra descaradamente oportunista y que tan sólo busca ganar adeptos facilones, se nos están ocurriendo, a raíz de los disturbios y masturbios de Londres, cosas que nos gustaría quemar. Todos llevamos un pirómano dentro, o al menos nosotros, y nos encantaría llegar con una antorcha en plan Conan y prenderle fuego a cosas. A varias cosas. Y a edificios. A varios edificios.

– Sede de Bankia.

– Sede de RedBull (para beber algo y quitarnos la sede).

– Un cuartel de bomberos (¿alguien ha hecho la prueba de qué pasaría?¿son ignífugos? ¿y centrífugos?)

– Telecinco.

– Globomierda.

– La casa de Pablo Motos (avisaríamos a la familia para que les de tiempo a salir a todos. A él NO).

– El autobús de Maná aprovechando cuando estén de gira por España.

– La Bolsa (éste es de cara a la galería para nuestros lectores más antisistema).

– El autobús de Jarabe de Palo, mientras cantamos “se prende, todo se prende, de según como se mire todo se prende”.

– A Melendi y a Macaco, juntos en una misma falla.

– Si vemos que no tira podemos echar también al casting entero de “Mujeres y Hombres y Viceversa” con Pipi Estrada.

– El chat del Facebook.

– La Coca cola de grifo. Vaya basura.

– A María Dolores de Ghostpedal y a Pepinho.

Como podéis ver, en NME no existe el odio, ni el rencor, ni somos violentos.

¿Vosotros qué o a quién quemaríais?