Humor amarillo

El martes nos quedamos privados con el concierto de Ryuichi Sakamoto. Aunque su nombre pueda despistar, nos pareció entender que dijo que era de Madrid, lo que nos llena de orgullo.  No nos habíamos preparado la actuación escuchando sus temas para contaros el set list y para ir de entendidos, porque hemos empleado demasiado tiempo en aprender a decir cómo se llama para comprar las entradas en la FNAC. Al final las pillamos por internet. Qué tipo más grande, ahí, con su trío de cuerda, en el teatro, aunque mira que ponerse a tensar las cuerdas del piano nada más empezar, con sus ruidicos de moderno divertido.

El caso es que durante hora y media estuvieron dale que te pego con unas interpretaciones que eran una maravilla, todo adaptado a piano, violín y chelo, que es un instrumento con nombre de bebida alcohólica. Como Chelo García Cortés. A veces guiaba Sakamoto, que parecía saberse todo de memoria o improvisaba mucho y seguro que acabaría con mucho dolor en las cervicales, porque se dormía encima del piano. Otra veces llevaban el ritmo la señorita japonesa y el señor del limoncello. En cualquier caso gran ovación del público cada vez que Sakamoto respiraba y sostenía las notas del final cosa mala. En vez de tirar púas como en los conciertos de rock tiraron el violín y le prendieron fuego al piano, en plan Jerry Lee Lewis. Eso sí, los bises algo decepcionantes, resulta que en este tipo de conciertos los bises son de un tema. Tampoco hubo pogos y Sakamoto no escupió al público ni les llamó maderfaquers.

Mención especial a la promo/management porque nadie se dio cuenta al organizar la prensa y dejarles hacer sus tres fotos sin flash de rigor en los conciertos, de que en un silencio donde se oía pensar a la gente, los disparos hacían bastante ruido. Tanto que el público empezó a insultar a la prensa. Un exaltado hasta les llamó “chusma”, como si hubieran venido acreditados por La Noria. Nos consta que algunos estaban deseando que acabara el concierto para perseguirles luego con teas encendidas y horquillas de las de pinchar la paja, tan comunes en las noches madrileñas.

Personalmente el tema que más nos gustó fue esa de los pianitos y los violinitos agudos por aquí y por allá. Temazo.

Despedidos

Ha salido el dato del paro en su máximo histórico, cosa que no nos extraña, porque ya no se construyen pirámides, que daban trabajo a mucha gente, y además al ir estos trabajadores muriendo jóvenes se iba renovando al plantilla constantemente.  Así que desde New Musical Estréss queremos realizar una labor social animando a la gente que haya sido despedida o crea que puede serlo. Y es que hay infinidad de casos en los que las empresas se equivocan o nuestras ideas no son comprendidas, y esto le ha sucedido a personajes que después triunfaron, se forraron, o ambas cosas. Quizás simplemente necesites un cambio de aires.

– En el año 1919 Walt Disney fue despedido de un periódico, según su director “carecía de imaginación y de ideas”. Luego se dedicó a plagiar las de los demás a base de cuentos. Ahora están repartiendo sus restos en los sorbetes de Hacendado.

Madonna en sus inicios trabajó en Dunkin’ Donuts, y fue despedida en su primer día de trabajo después de rociar a sus clientes con gelatina y luego intentar chuparles la cabeza uno a uno.

Thomas Edison trabajaba en una oficina de Western Union, de la que fue despedido al derramar ácido en el suelo, que era parte de los experimentos secretos que se dedicaba a hacer en sus horas de trabajo, buscando un producto para dar brillo al parqué.

Mark Cuban hace años trabajaba en una tienda de informática. Parece que un día no pudo abrir la tienda a su hora ya que estaba atendiendo a un cliente y sus jefes decidieron largarle. Después de esto fundó su propia empresa, ahora tiene una fortuna de más de 2.000 millones de dólares y un equipo de la NBA para divertirse. Hasta ha salido en un episodio de Walker Texas Ranger. Ya no se puede aspirar a más en esta vida.

– De todos es sabida la historia de Steve Jobs y Apple, cuyos accionistas le echaron de la empresa que había creado. Después de esto Jobs montó otra empresa, que años después compró Apple, permitiendo la vuelta al consejo de este. Después vinieron iMacs, iPods, iPhones, iDetodo.

Ozzy Osbourne fue despedido allá por el ’79 de Black Sabbath y entró Dio, cuya mejor aportación aparte de lo musical fue el invento de los cuernos en el heavy. La versión oficial alega diferencias musicales. La versión más oficial que era por tema de drogas, quién lo hubiera dicho. El caso es que mal, lo que se dice mal, no le ha ido.

Antonio Moreno trabajaba en Correos cuando recibió una serie de cartas de esas que llevan un mal de ojo si no las fotocopias y las envías a su vez a otras diez personas. Decidió tirarlas y no repartirlas, por cortar la cadena y comprobar si eso era efectivo. A los 10 minutos le cayó un piano del cielo, que nadie sabe de dónde apareció. La parte buena de la historia es que unos creativos porretas se inspiraron en su vida para crear el anuncio de Nespresso,  y que su viuda pudo conocer a John Malkovich.