San Ballantine’s

Celebrando el bonito día de hoy, queremos aconsejaros lo mejor para vosotros y vuestras parejas, para que quedéis como unos Cary Grant de la vida, o como si fuérais la de Embrujada, serie aparentemente sexista pero donde la figura del marido es, claramente, la de un gilipollas. La idea no es nuestra, es de los nórdicos, no de los edredones, sino de los finlandeses, que son gente con mucho mundo interior, y nos parece una oferta de ocio sin igual.

La “Wife Carrying Race”, es decir, la “Carrera para llevar esposas a cuestas”, más o menos, es ya una tradición y, si ganas, obtienes el peso de tu esposa en cerveza. Está considerado deporte extremo por motivos obvios, sobre todo para la mujer que va colgada como si fuera un saco. El recorrido es de unos 300 metros pero tienen que atravesar zonas a lo Humor Amarillo, incluyendo un foso con agua donde o tu marido es Sabonis o tragas más agua que en un día de resaca. Las reglas, entre otras, incluyen que realmente sea tu mujer y no una prostituta a la que hayas pagado para la ocasión, por ejemplo.

Además también es requisito que pese mínimo 108 libras (unos 50 kilos) y sólo los maridos pueden cargar a sus esposas, nada de parejas homosexuales o invertidas (mujeres que llevan a sus maridos, graciosos).

El campeonato del mundo se celebra en la ciudad finesa de Sonkajärven, a ver si tienes huevos a escribir eso en el gps, y parece que hasta Dennis Rodman ha participado en la prueba. Esto hace que el evento ya tenga un carácter cultural de alto nivel, como si hubiera participado Sara Mago.

Finlandia también tiene otros deportes interesantes como el lanzamiento de móvil o el suicidio en grupo.

No os perdáis nuestra próxima noticia absurda. Por favor.

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Bienvenido a la república

Nativos en Ikea China, como si estuvieran en la escena del desvanecimiento de Flash Forward

Como son una civilización avanzada, nos hemos encontrado en China con otro ejemplo a seguir por Occidente. Parece que en los Ikea chinos se han vuelto muy permisivos y dejan que los visitantes, como en V, prueben todo el mobiliario: duermen la siestas en las camas, se sientan a estudiar en los dormitorios juveniles, se van a pasar la tarde con sus tuppers en las salicas de estar, se comen los cruasanes y los regurgitan, etc.

Según el representante comercial de la compañía, al que llamaremos Li para preservar su anonimato, la mayoría al final acaban comprando algo, aunque sea barato. No sabemos si se refiere al final del día o al final de su larga vida de chinos. Así que todos ellos tienen en casa un palo verde con hojas de esos que venden antes de ir a a las cajas del Ikea, no penséis que era una tradición milenaria lo del palo. Minelaria. Minelaria bonita. Probad a pronunciarlo: minelaria.

Creemos que deberíamos adaptar esta buena costumbre en España y el resto de Occidente, quien sepa dónde queda, y probar las toallas, hacer que los vendedores metieran el nórdico en la funda o llenar los carros hasta arriba para darle a todo el mundo en los talones y luego no comprar nada. Uno de nuestros sueños es recorrer un Carrefour repleto de gente e ir rompiendo talones a troche y moche. Como son unos envidiosos, además han encontrado una tienda que copia hasta los colores de la marca sueca, pero aquí nadie dice nada, como con lo de la tienda falsa de Apple. ¿Qué tienda? Os preguntaréis. Podríamos poner un link a un artículo o foto, pero eso requeriría dedicarle aún más tiempo a esto, y el tiempo se nos acaba porque van a venir unos alienígenas y van a comernos a todos menos a Iker Jiménez y a su mujer, por listos.