Ñus of the world

Si pensabas que el periodismo de calidad y objetivo sólo lo veías en el las autonómicas, espera a leer esta recopilación.

  • Empezamos con dos noticias para enamorados. Como todos nos hemos planteado alguna vez si nuestra pareja nos quiere y les braseamos preguntándoles, hemos encontrado dos artículos que os pueden ser de utilidad a la hora de averiguarlo, mucho mejor que sentarse a hablar con ellos. El primero gracias al apartado del ABC dedicado a la familia, un concepto redundante de por sí para este periódico. Te ofrecen unas señas evidentes de que la relación no va por buen camino. Por ejemplo, tienes que sospechar que tu marido (nota bien, marido) ya no te quiere si “en cuanto recibe una llamada de sus amigos se marcha con ellos al cine, a ver el fútbol…” ó “si él prefiere estar con el oredenador o la televisión” antes que estar contigo.stinker-250
  • Por otro lado también puedes optar por una solución más drástica, como la de un ruso que fingió un accidente de tráfico donde moría a lo “Impacto Total” para ver la reacción de su novia. Contra todo pronóstico del tiempo a la novia casi le da un derrame al enterarse. Acto seguido el ruso le pidió el matrimonio. La novia le dio el matrimonio y una hostia.
  • El pasado 20 de septiembre se celebró una nueva edición de los anti-Nobel, los IG Nobel Prize, bajo el lema “por los descubrimientos que hacen que la gente primero se ría y luego piense“. Los de este año son muy buenos, pero agarraos que vienen curvas con los de otros años . Ahí van algunos:

-Un sujetador que se puede convertir en mascarillas para respirar (de las de los aviones, no de las que te cierran los poros),

– La demostración de que los investigadores neurológicos puede encontrar actividad cerebral a través de su instrumental incluso en un salmón muerto. Literalmente.

– Unos suecos que han resuelto el enigma de por qué en Anderslöv (Suicia), a la gente se le pone el pelo verde.

– Un grupo de físicos que investigan por qué se mueven las coletas en las mujeres.

– Un ruso ha hecho un estudio de los líquidos presentado bajo el nombre de “Caminando con un café: ¿por qué se vierte?”.

– De nuestros preferidos, en el área de la medicina: un estudio que demuestra cómo la gente toma mejores decisiones sobre ciertas cosas si se está meando.

Y cerramos con otro gran ejemplo y merecido premio, a cargo del alcalde de Vilnius (Lithuania):- cómo el aparcamiento ilegal de coches de lujo puede ser resuelto haciendo que les pase por encima un tanque.

Como no os vais a creer esto, os dejamos el enlace para que podáis verlos todos.

Alcohogenizados

Al menos cinco de estas personas llevan por nombre Manolo o Luis

Han descubierto un factor que influye en que el alcohol te afecte más o menos (y no tiene nad a que ver con que te echen cinco hielos en una copa donde sólo caben dos). Y el factor es el siguiente: si lo mezclas con un poquito de crack te afecta bastante más.

En realidad se trata de un determinado gen. La gen-te que lo lleva puesto de serie es menos propensa a agarrársela con un par de copas y, estadísticamente, menos dada al alcoholismo. Nuestro equipo ha llevado a cabo una investigación similar que vincula directamente las copas que sirven en el centro de Madrid con la sensación de sentirse profundamente estafado, conjuntamente con las ganas de darle dos hostias al dueño del bar.

Para realizar este estudio hemos contratado a una doctora experta en el asunto, que ya obtuvo concl usiones similares en una de sus investigaciones. Los resultados son:

1. Podemos demostrar que los bares cuyos nombres son una conjunción de cómo se llaman los dueños o sus hijos (bar Roalvar, Luisfer, Jessitamara, Marirodri) son dados a poner alcohol de calidad y barato. Aunque tengas que ver los toros mientras te tomas un cubata. También funciona con los bares con apóstrofo, como Antonio’s.

2. En todos los pueblos de España hay un pub o putiferio llamado PK2.

3. Nos encanta hacer listas y enumerar cosas.

4. En Madrid sale más barato salir de cocas que de copas.

5. Los chinos no pueden beber alcohol porque les falta una enzima. Y si tienes dudas, ¿has visto alguna vez a un chino borracho? Corroboramos esto gracias al trabajo de campo en Dinamarca de la doctora en biología A.Fernández, allegada a este blog.

6. Para los listillos que lo hayan visto, os recordamos que los japoneses no son chinos.

7. Ni los ecuatorianos ni los rusos llevan el gen de serie.

No entendemos cómo va a solucionar esto el alcoholismo, que puede venir dado por muchos factores externos más que internos, pero los investigadores están seguros de que es un primer paso para combatir la enfermedad. El otro paso sería no beber.

Un poco más alto, por favor

No entendemos por qué la mayoría de la geografía nacional se obceca en emplear un registro tan limitado de volumen, siempre centrado en hablar como si se hubieran tragado un megáfono. Después de un intenso trabajo de campo que nos ha llevado quince minutos, hemos comprendido que se trata de una enfermedad basada en una carencia de nacimiento (al final es verdad que no es culpa suya). Y estas son nuestras conclusiones:

En Noruega también había boceras

– Los individuos que carecen de un modulador natural de volumen, lo que les lleva a hablar el 80% de las veces “muy alto”, también nacen con una deficiencia denominada “falta de sentido de la oportunidad“. Pueden hablar en un hospital al mismo volumen que si estuvieran bebiendo calimocho en los San Fermines. Por cierto, que invento más malo el calimocho, qué aportación más errónea a la historia de la humanidad. Se acentúa al traspasar las fronteras de su barrio, ciudad y país de origen. Los reconocerás gritando por las calles de Burgos, Hamburgos o Luxemburgos sin ningún problema.

– Estos personajes también carecen de la capacidad de reconocer desinterés de su interlocutor por su persona y sus palabras. Bajo su punto de vista su interlocutor es todo el mundo. The Whole World. Bajo el punto de vista de The Whole World su interlocutor no es nadie.

– Deberían emitir videos de Gala hablando bajito de madrugada, en vez de tanta mierda de concursos de llamaditas con preguntas absurdas.

El póster del ambulatorio: terriblemente eficaz

– Los individuos que, bien en compañía, bien a través de dispositivos móviles, hablan a volumen brutal, suelen establecer primero un contacto visual con quienes le rodean, para estar seguros de ser escuchados. Acto seguido, comienzan a emplear frases relativas a distintos ámbitos de la vida que ellos suelen percibir como “grandes verdades”, “tremendamente graciosas” o “frases que me definen como una excelente  persona”. Sin embargo, tras diversas encuestas hemos encontrado que aquellos individuos que nacen sin esta tara, definen esas mismas frases como “irritantes”, “no comprendo cómo se puede usar la palabra polla tantas veces en tan poco tiempo” o “frases que le definen como un auténtico cretino” (bueno, lo de cretino no es real, nadie utiliza esta palabra salvo en las películas).

– Los seres que hablan alto de forma habitual se consideran a sí mismos extrovertidos y alegres. El resto de la humanidad les considera cansinos e individuos con una fuerte necesidad de llamar la atención.

Lo peor es que la carencia puede también desarrollarse si la persona afectada se somete a un entorno hostil durante un periodo prolongado de tiempo o, simplemente, se toma dos copas. Nosotros somos de esos. De los hostiles. De hecho hostil viene de hostia.

Desafortunadamente es muy complicado que el enfermo reconozca sus problemas y suele reaccionar siendo verbalmente ofensivo. En el mejor de los casos reacciona con prudencia (“perdonad, que no me doy cuenta”) o acusa a terceros del problema  (“yo no hablo alto, es que este sitio tiene mucho eco y por eso mi voz se proyecta tanto”-verídico). Nosotros, por supuesto, jamás hablamos alto. Imbécil quien opine lo contrario.

Desde aquí aprovechamos para puntualizar que, contrariamente a lo que se suele creer, que una persona hable alto sin motivo aparente no tiene que ver con el sexo, la edad ni muchísimo menos con el barrio del que uno venga. Salvo que venga de un barrio chungo, claro.