A dos metros bajo tierra


Más recomendaciones para que vuestros regalos de navidad llenen de alegría el hogar. Quien lo tenga. Esta vez, y va en serio, hemos echado el ojo a un libro, “De Cuerpo Presente“, que recoge las historias de trece enterradores españoles con anécdotas varias, fíjate lo que puede contar esta gente.

El caso es que van desde aquellos que llevan en el negocio más que algunos nichos, a una mujer sepulturera o las cosas rarunas que la gente quiere meter en los ataúdes, en plan romano. También cuentan anécdotas de cómo las familias se pueden liar a hostias por las herencias en los propios funerales o como sí que hay chinos enterrados ““aunque no muchos”. Exactamente han encontrado a dos hombres que en su barrio eran apodados “el chino”. Y la cosa es que le da un poco de risión a la muerte, eso que te llevas.

Aprovechamos también para recordarte que es una profesión con futuro como pocas y además luchas contra los no vivos, que son mucho mejores que los no muertos porque son seres que van de frente. Pero no todo es una ganga: también tienes que ser autónomo que en este país tiene tantas ventajas fiscales como un gitano rumano en Niza.