Malos tiempos para la lírica

Dani Martín, el cantante de El Canto del Loco, que escribe con más faltas de ortografía en su twitter que un niño de 4 años, no ha podido tocar el pasado fin de semana en A Coruña. Por lo visto tenía firmado un concierto desde hace meses y dos días antes la promotora del concierto lo canceló, aunque estps dicen haber pagado parte del caché al cantante, 18.000€. Llevaban vendidas 800 entradas y en el recinto cabían 11.000 personas. Normal, lo raro sería que llenase, aunque hablando de llenos ya no nos extraña nada. Como dice el refrán, nunca digas de este agua no beberé, este cura no es mi padre, esta ***** no me cabe [lo censuramos porque hay muchos menores entre nuestra audiencia, como por ejemplo María Antonia Iglesias] o este estadio no lo lleno.

A Dani no le sentó bien y quiso dar un pequeño recital en la calle para premiar a sus incondicionales. No sabemos si devolvió los 18.000 euros, si pagaría así a los músicos o si abrió un fondo de pensiones con ellos. Que es un detalle, las cosas como son, lo de sentarse a tocarse unos temas, lo que no termina de ver la gente es que cuando alguien canta a capella, por mucho que grite, si se dan palmas o se ponen a cantar 400 personas por encima no se escucha nada. Aunque a lo mejor eso actúa a su favor, benditas mesas de sonido, a ver cómo creeis que va Madonna dando brincos por el escenario sin desafinar como una mala mujer. Y lo que opinen los demás está de más.