Sexo Nuclear

En Alemania, como en medio mundo, sigue la tensión por ver dónde se entierran, más bien encierran, los residuos nucleares. La gente es muy reacia a que se los dejen cerca, en la mayoría de casos por desconocimiento, porque tiene muchas ventajas: te pueden crecer más miembros, con la diversión que esto supondría; te puedes volver fosforito (que se dice de toda la vida fosforito, no fosforescente ni fluorescente); puedes vomitar constantemente líquidos de colores muy vivos. Fin de las ventajas.

El caso es que en las protestas, una escritora alemana ha ofrecido una noche de sexo a cambio de que no se amplíe la vida de las centrales nucleares en Alemania. El afortunado es el presidente alemán Christian Wulff que, como su nombre indica, es miembro de la Unión Democráta Cristiana o de la Unión Popular Cristiana. Así que es muy fácil ofrecer sexo cuando sabes que la otra parte no lo va  a aceptar.

Aun así, desde aquí apoyamos a la escritora, Charlotte Roche,  y su iniciativa, que naturalmente nada tiene que ver con darse bombo, todo sea por la ecología, como Al Gore y su pecho palomo. Eso sí, ha puesto en su web un enlace a la página de la causa para disimular. Nosotros no queremos ser menos y también ofrecemos nuestros cuerpos para otras causas, nos da igual cuáles, lo importante es poder optar al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por echar un cohete.

En España esta iniciativa ha tenido gran repercusión y han ofrecido una noche de sexo los siguientes escritores:

– Fernando Sánchez Dragó

– Fernando Sánchez Dragó

– Fernando Sánchez Dragó